martes, diciembre 01, 2009

Píxel

La foto que observo, por alguna razón, no puedo verla en su dimensión completa. Llega a mi mente, fragmentada en miles de pixeles; decantada en puntos, que solos, no significan nada.


Por momentos, se forma una figura reconocible ante mis palpitaciones que van en aumento, pero no ante mi sentido de la visión. Alguna cerrazón impide clarificar la identidad que yace congelada en el tiempo y en la superficie de aquel papel satinado.


Paso mis dedos por encima tratando inútilmente de palpar detalles que me fijen un derrotero. La huelo, le paso mi lengua y pego mi oreja derecha esperando una respuesta que no llega.


Es inútil. Ya van muchos días intentando descifrarte. Cojo la fotografía y acerco su esquina superior izquierda sobre una vela recién encendida. Y es en ese preciso momento que todo se aclara. Mientras la foto se va encogiendo, te veo. Veo el paisaje de tu sonrisa desvaneciéndose sobre la hoguera azul de mi tristeza.


Soplo con toda mi fuerza y lo único que logro es que se esparzan por el aire, los restos carbonizados de tus cabellos que van cayendo en la habitación, como si nieve…


Entonces, y antes que toques el piso, tomo lo que puedo de ti en una mano, y cierro el puño con vehemencia…


Y hoy, que he salido a caminar en soledad, descubro mi puño cerrado, y me pierdo entre los hierbajos de este malecón agreste que me señala el mar y el horizonte.

9 comentarios:

Bartok dijo...

Cuando ya no significa nada, pues que mejor opción que echarla al olvido. Aunque en el camino nos llenaremos de nostalgia. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Precioso y melancólico
godz

soleil dijo...

wow...eso me recuerdsa a miles de rituales sin nombre que solo dejan cenizas...

besos!

[ [EBP]] dijo...

nunca he quemado la foto de nadie en mi vida, pero si lo hiciera, me gustaría expresar lo que se siente, como tú en este post..

Anónimo dijo...

Muy bueno.
Y siempre le dicen a uno que no juegue con fuego, pero dale!

Head

Galileus dijo...

Impotencia, desesperación, miseria... por ahí dicen que no existe el infierno, lo existe es la soledad.

Un abrazo a tres cuadras de distancia!

Galileus.

Yani dijo...

ese puño cerrado me sabe a alguna batalla -casi siempre perdida- entre la razón y alguna emoción.

abraxo!

AnaR dijo...

Esta vez me sacaste la emoción hasta el sonrojo.Solo borran los recuerdos el olvido y este, aún asi tiene memoria...

Un abrazo

Mafa dijo...

Citando a Sabina...
"Más vale que no tengas que elegir
entre el olvido y la memoria,
entre la nieve y el sudor.
Será mejor que aprendas a vivir
sobre la línea divisoria
que va del tedio a la pasión."

Un beso