miércoles, noviembre 30, 2011

Calla 13

Es bueno que la gente saque o vea el lado bueno de las cosas. Lo malo es cuando desconoce o esconde el lado negativo. Por eso, es fácil convertir en panfleto, cualquier tipo de reivindicación, por muy justa que esta sea. Ya de cuidad, país, continente, raza o género. O sea, el Perú será muy bonito en muchos sentidos, pero si me pongo a enumerar lo malo, quizá no acabe nunca. Lo mismo sucede con todo, y esa es la razón por la que no me gustan las canciones como “Latinoamérica” de Calle 13, entren otras cosas que mencionaré en otro post (orgullo gay, feminismo, etc).

Digo, Latinoamérica es lo que dice la canción, pero también las FARC y Sendero. Es Rafael Trujillo, Castro, Videla y Pinochet. Pablo Escobar, los Zetas y la coca en abundancia. Es Argentina vendiéndole armas a Ecuador en plena guerra con nosotros. La masacre de las bananeras, Barrios Altos y las Maras Salvatruchas. Las enfermedades que solo producen el hambre y la miseria. Niños explotados que trabajan, niñas prostituidas y endemia. Corrupción rampante y contaminación delirante. Favelas, Villas miseria y sicariato. Secuestros, feminicido y desigualdad colosal.

En realidad, podría llenar varios párrafos más con toda la inmundicia que corre por nuestras venas abiertas, pero tampoco es la idea. Lo que quiero es recalcar el hecho, de que siempre seremos el bien y el mal. El Ying y el Yang. Eros y Tánatos. Filias y fobias. A todo nivel, más allá del hermoso cielo que nos abarca o la fecunda tierra que nos cobija. No importa tu lengua, ni el color de tu piel o el de tu pasaporte.

Así somos los humanos. Épicos y magnánimos. Pero también abyectos y asesinos. Somos fuerza creadora y destrucción infinita. No es bueno victimizarnos ni creernos bendecidos por dios, el universo o quién coño sea. Con la misma mano que das de comer, jalas el gatillo. Así que ya sabes, somos todo lo luminosos y oscuros que podamos ser, pero sobre todo, somos generosos, unos generosos hijos de puta. Bien bronceados y bien latinos.