lunes, noviembre 16, 2009

Fantasy

Varias razones hacen que posterguemos nuestras visitas al médico, hasta más no sufrir. Cuando la hinchazón es macabra y el dolor supremo, caballero nomás. En mi caso, no me hago problemas en ir al ‘doc’: neumólogos y otorrinolaringólogos son mis favoritos, pero a los dentistas si les huyo todo lo que pueda. Pero se me acabaron las coartadas y las excusas. Ganó la muela, perdí.

Lo único bueno de todo esto (si lo hay), es que mi doctora tiene un je ne sais quoi que me hace la tortura menos salvaje. Además, son muy pocas las veces que estoy tan próximo al rostro de una mujer, sin llegar a besarla, y eso me pone un poco nervioso.

Durante el tiempo que dura la sesión (médica), evito abrir los ojos, pues me intimido con su cercanía y su respiración.

Obviamente, son elucubraciones mías, absurdas, y que tienen como único fin, abstraerme de la carnicería que ocurre en mi boca. Amén de no sentir el ruido intimidante y perturbador del taladrito, y sobre todo, de no adivinar que harán esas cosas metálicas de extrañas formas que introduce en mi cavidad bucal y que me remiten indefectiblemente a David Cronemberg.

No imagino una situación menos erótica que aquella. Anestesiado y sangrante. Vaya que fantasear ayuda mucho.

Aún me quedan varias sesiones. Ya se me ocurrirán cosas para cada una de ellas…

10 comentarios:

[ [EBP]] dijo...

jajajajaja

tu post me trajo a la memoria a ECHP (*) sentadito, con su cara de cojudo, la bocota abierta y el cañoncito bien paradito porque su brazo rozaba a cada rato el generoso seno de su dentista favorita...

ahhhhhhhh

:)


* ECHP = El Chibolo Pepín

rrrrrriane dijo...

jajajajajaa a mi me aterran los doctores, el olor a clinica, los pasillos sus colores sus sombres son como una pela de terror! noo!

bsoss

Calle Quimera dijo...

Ya veo que a ti te gustan los médicos tanto como a mí, y que los dentistas son también, como en mi caso, tus favoritos... Cuando oigo el taladro..brrrrr...

En fin, amigo, que haya suerte y que te sea leve. Pobrecito...Varias sesiones...brrrr...

Besos a miles.

Anónimo dijo...

Siempre me pareció exagerado el miedo al dentista. Y eso que he pasado por una experiecia traumática, pero no precisamente por las herramientas extrañas ni el sonido del taladrito ese, sino porque el maldito palanqueaba tratando de arrancarme la muela como si se tratara de Excálibur, mientras yo, pequeño niño, jadeaba y lloraba como mejor podía (para espanto de la sala de espera).
Pero las cosas que más recuerdo del dentista son la sensación de pellejito de chancho que da el tocarse el anesteciado cachete y el algodón.

Head

soleil dijo...

jajaja! mira qu nunca vi con "esos ojos" a la visita de los dentistas" justo hoy tube q ir a mi chequeo anual a la doctora... sufri por un año esperandoe ste dia... pero en fin ya paso y todo bien =D

suerte con las citas que siguen, aunque yo aconsejo "juegos mentales" como ponerle apodos a alan garcia, o pensar razones de por que el pais esta como esta, y no esta comod eberia estar! a mi me ayuda XD

Gigi dijo...

Odio la visita al dentista. Me da pánico!
Y todo porque de chibola me caí y me rompí un diente y ya te imaginarás el trauma del golpe, el olor de la amalgama, el sonido del taladrao

yay! horrible!! Y a pesar de que mi Doc era un churrazo con ojos verdes hermosos, pero para mi mala suerte, en esas épocas mi máximo interés eran los parchis o los thundercats...

Ahora no consigo un dentista de iguales características, aunque sea para fantasear un ratito mientras me apuñalan las muelitas XD

Ariam Ram dijo...

jajajajaja, tuve una experiencia similar una vez, y creo que es el poder de la supervivencia humana a cualquier tipo de situación, autosugestión no más, porque fuera de aquel sillón mi ex dentista no me ponía nada de nada... Y no, tampoco era exactamente una atracción Sex ni Sen Sual... Creo que mi mente se las ingeniaba para que de alguna manera aquel ratito tuviera (como dices), un "je ne sais quoi", jajajaja...

Hacía mucho que no pasaba por aquí, saludos!!!!

Malena dijo...

Indudablemente no hay nada menos erótico, Allan, es cuestión de imaginar cosas lindas que te hagan olvidar el motivo por el cual has ido :)La imaginación al poder!

Un beso.

Bartok dijo...

Hay momentos en la que, con una doctora así, pues la sala de torturas medioevales que es el consultorio se hace más relax.
Me has hecho acordar dos cosas: una, la escena de "Arma Mortal 5" cuando interrogan a un capo en el consultorio de un dentista con el óxido nitroso abierto. Y otra, unas historietas eróticas del argentino Altuna. Un abrazo.

AnaR dijo...

¡¡Ahhhhhhhhh!! debo ser masoquista y de las muy pocas personas que se ha dormido (literalmente) en el sillón del dentista...jé.

Me ha encantado tu ironia.

Un abrazo