jueves, marzo 24, 2011

Rankunch

Estas son las primeras doce canciones que me saltan a la mente, para elaborar mi ranking de canciones que ya no puedo escuchar sin cortarlas antes de que acaben, o salir huyendo del lugar donde se emiten. En realidad son muchas más, pero lo que tienen en común, todas, es que en algún momento de mi vida, las toleré, algunas más que otras, incluso algunas me vacilaron y eso, pero de tanto escucharlas, en algunos casos, o de haber descubierto con los años que realmente -a mi entender- eran una porquería, hoy, simplemente no puedo con ellas. De hecho tengo mi lista en inglés, pero recién la estoy elaborando.


El genio del dub (Fabulosos)

Persiana americana (Soda)

Tren al sur (Prisioneros)

Triste canción de amor (TRI)

Avenida Larco (Frágil)

Akundun (Miky)

Angel de la guarda (Julio Andrade)

Estoy loco (Git)

Te vi en un tren (Enanos)

Demoliendo hoteles (Charly)

Venecia (Hombres G)

Me acuerdo (Vico C)


* Hay varios temas de los mismos grupos que no he puesto, por ejemplo: "Matador"...



domingo, marzo 13, 2011

EXTENSO (*)

Definir la poesía es un acto imposible además de innecesario. De hecho, todos tienen una opinión acerca de ella. Algunos le huyen como a la peste y la descartan de sus vidas como se hace con las cosas que no sirven o que estorban. Otros, en cambio, se acercan a ella con curiosidad y sorpresa, esperando encontrar en los versos, respuestas a preguntas que no se habían planteado, pero que las hacen suyas de muy buena gana. Sin embargo, existe otra categoría -la más rara-, que congrega a todos aquellos que decidieron saltar al vacío y volverse poetas.

Pero claro, no te me vayas a incluir -te lo voy a agradecer-, si eres de los que, de vez en cuando, hace su rima bacán o junta sus palabritas (lindas todas) y las coloca apropiadamente, incluso con gusto, y te declaras poeta ante la humanidad. No pues.

Para poder llamarte así, no basta con eso. Y es que los poetas, no son seres inspirados, tocados por el numen, que solo se sientan a esperar que algún serafín les dicte susurrante lo que deben escribir. La poesía yace escondida bajo tierra, en el fondo del mar, en otros planetas inhabitados a los que acceden los constantes, los que se compraron el pleito, los tercos que no se resignan a rociar con azúcar un conjunto de palabras y con ello, alcanzar el estro.

Los poetas son capaces de abandonar casi todo, con tal de lograr la frase esquiva, el acierto estético de una coma, o la certeza complacida de un fonema. Los poetas sufren, por lo general, su poesía. Paren sus versos con dolor, mitigado únicamente por el llanto de su creación, como las madres ante sus hijos recién nacidos.

Me consta que tú lo eres, que has pasado todo el proceso devastador de escribir poesía, que cuatro años te han costado mudar de piel, renacer y volver a morir, en este ciclo interminable que han elegido vivir los que como tú, saltaron al vacio sin importar las consecuencias.

Sé que este pechito, se pasea travieso por alguno de tus versos, hecho que le duele a algunos apestosos y apestosas, que tendrán que vivir eternamente resignados a oler en su aliento, sus propios rencores.

Me inquieta saber de qué letras tuyas soy depositario, misterio que quedará así, pues no me atrevería a preguntar, y tampoco me deberías decir.

Celebro tu libro, tu constancia, tu paciencia y tu cariño.

Salud, poeta. (detesto usar poetisa)


* Título del poemario publicado por Mary Eliana García Calderón (de venta en todas las librerías)

viernes, marzo 11, 2011

La reputa madre.

Un amigo me contó que no se podía entrar a las comisarías de la ciudad, en polo manga cero, ni en shorts, tampoco en sandalias; y las mujeres con minis, escotes o pantalones muy ajustados. Me costó creerle, pero resulta que no solo es en las comisarías, lo mismo rige para los juzgados; el palacio de justicia, el congreso y supongo que para la mayoría de estamentos del estado.

Yo pensaba que semejante disposición, solo se aplicaba en las iglesias, donde, me guste o no, establecen sus propias reglas morales y quienes quieran asistir, pues las cumplen. Lo que no acepto, es que esa misma violación a mis derechos civiles y a mi libertad, se amplifique a organismos o entes estatales, que paradójicamente, representan la podredumbre más zafia de este país.

Que no me vengan a joder estos pobres diablos, eunucos mentales, oscurantistas y burócratas de la peor estofa, que un día se les ocurrió, mientras se rascaban las bolas, crear un decreto, norma o lo que chucha sea, en el que, oh María purísima, decidieron como es que podía uno acceder a sus espacios, salvaguardando la moral, el pudor y los valores de sus conciudadanos.

O sea, el hecho de asistir a uno de estos lugares, en bermudas o minifalda, violenta y macula la sacralidad de sus instalaciones, las mismas que albergan a tombos coimeros, extorsionadores y asaltantes. O a jueces prevaricadores, chantajistas y corruptos. O a ineptos padres de la patria, ignorantes, dolosos, nepotistas y angurrientos.

Porqué no se van un poquito a la reconcha de su madre.

La ilegal norma, prohíbe el ingreso a mendigos, o los que aparenten serlo, cosa que dilucidará, el buen criterio del guachimán de turno.

Así tenemos que la señora madre de familia, proveniente del AA.HH, los olvidados de dios, llega al juzgado luego de 2 horas de viaje, para indagar sobre la causa que le sigue al malnacido que violó a su hija de 7 años; se quedará en la puerta pues no calza los zapatos cerrados que manda el decreto, que sus viejas y únicas chancletas, son inmorales, bastardas y denigrantes a la majestad de la institución. O aquel campesino que llega desde algún caserío altoandino para seguir le la pista a su proceso entablado contra un hijo de puta que vendió su tierra a un tercero, será impedido de ingresar, pues las ojotas, el pantalón roído y la vetusta camisa, darán justo en el perfil de pordiosero repugnante que por ningún motivo accederá, así se caiga el mundo.

O yo, que en medio de este calor insoportable, llega a chequear un expediente y me prohíben la entrada por estar con un polo sin mangas. Lo más gracioso es que antes, pasó una lady con un polo ceñido, manga cero; y ante mi reclamo, los 2 encargados de la puerta (un tipo y una tipa) me dijeron al unísono que es mujer. Claro, recién me entero que los polos manga cero están proscritos a los hombres (obviamente, los infelices no tiene la culpa de nada, solo cumplen órdenes).

Y así, supongo que pronto ampliarán su adefesio de directriz, a los que no estén bien afeitados, o con legañas, incluso a los que estén transpirando demasiado. Luego seguirán los negros, los gays, las machonas, los poetas y los locos.

Qué lindo mi país, por la puta madre. Me encanta ver como avanza, como progresa y reprime todo vestigio de inmoralidad, aporreando gente por pensar distinto, dándole más y más alas a la iglesia, para desterrar de la faz de la tierra, toda acto de indecencia, como andar con short, por ejemplo.

Qué me la chupen, Cipriani y compañía, pero sobre todo, el brillante hacedor del puto decreto.