domingo, diciembre 03, 2006

"Shakespearecito"

Ayer soñé que Roberto Gómez Bolaños (Chespirito) había muerto. Lo anecdótico de esto, fue que desperté llorando.
Más tarde y luego de un día agitado, me puse a pensar en los motivos que me llevaron a derramar unos lagrimones ante la onírica, pero igual, triste noticia.

De hecho, soy recontra hincha del Chavito y su bonita vecindad. Pero también lo soy del Chapulin colorado, del Dr. Chapatin y de cuanto personaje querendón haya creado este genio popular de la comedia blanca, simple, cercana y casi tautológica de la sociedad latinoamericana. Me refiero a todos, no solo a los que él interpreta.

Pienso en Kiko y su estimable torpeza, compartida por igual con el Chavo del 8, en el Sr. Barriga y su imposible cobro de los 14 meses de renta, que le adeuda ese entrañable antihéroe llamado: "Ron Damón". Pienso en la taimada Chilindrina y sus pecadillos de niña engreída, en las tacitas de café que sorben junto con su amor, doña Florinda y el profesor Jirafales.
Se me viene a la mente, el ratero más idiota de todos, sí: el Chompiras y también el Peterete, su no menos bobo compañero de fechorías.
El insoportable Chapatin y su misteriosa bolsita de papel, la Chimoltrufia con su melodiosa voz o la tal Maruja y sus andanzas poco santas.

Me acordé de Ñoño y del Botija, de Jaimito el cartero y de la bella Patty. Desfilando en cámara lenta, aparecieron de pronto y en rondita: el Rascabuches, el Tripaseca, el sargento Refugio, de la mano con Vicente Chambón, la Popis y los chifladitos.

Todos ellos, junto al resto que no llego a mencionar, se instalaron en mi memoria emotiva, y ya, bien consciente y bien despierto, me sorprendí gimoteando… y de mero macho, no lloré otra vez.
Que levante la mano el que no lloró, cuando el Chavo se quedó sólo en la vecindad pues los demás se fueron a Acapulco. Si no la levantaste, es que, -como me dijo un amigo- tienes tapiada el alma.

Ahora sé las razones de mi llanto y las justifico gallardamente. Imaginar muerto, al padre de todas estas inolvidables criaturas, me descalabró los cachetes de marrana flaca y entonces, huí despavorido a mi barril, (que no tengo) para protegerme de los coscorrones que de vez en cuando, me propina la nostalgia.

No te mueras Shakespeare chiquito, no te mueras…

9 comentarios:

Malatesta dijo...

No se morirá nunca mientras viva en el recuerdo de quienes crecimos adorando a estos personajes..fijate, fijate

Imberbe Muchacho dijo...

bueno, pero no se enoje!

Angélica Camacho dijo...

Dejaste fuera de tus sueños a la pobre bruja del 71... (subconciente selectivo?).
Yo también soy admiradora de Gomez Bolaños, el Chavo es tan entrañable que mi tono de cel es la musiquilla que lo caracterizaba.

Acitsonga dijo...

Pos pa' que te digo que no si sí... Es como todo hay cosas que ni qué! ¿Tengo o no tengo razón?
Mi favorita es la Chimoltrufia, como destroza deliciosamente el idioma me mata a carcajadas. Alucinante que Florinda Meza le dé vida en la tele a esta encantadora desmuelada y en la vida real es una odiosa que espanta a los fans de Chespirito. Grande Chavito, no te mueras nunca!

Jorge Luis dijo...

Lo confieso. Cuando se quedó solo el chavo... yo no lloré... me partí de la risa.

Dragón del 96 dijo...

Chespirito es un genio...

Has visto sus dibujos? No sé cuando los dan (en cable), pero son los mismos capitulos que de los actores reales, solo que hechos dibujos.

Igual me dio nostalgia... y colera. Pero nostalgia.

Doctora Yvonne dijo...

Hace poco fui a una fiesta de disfraces y tuve la feliz idea de disfrazarme de chilindrina. Es un disfraz bastante sencillo y eficiente, es decir hace reir a la gente: vestido a media pierna, pequitas dibujadas, dos colitas medio torcidas, el saquito al revés, la paleta, los anteojos, un diente pintado de negro, y a cada rato, ponerse a gritar y lloriquear moviendo los brazos.
Adoro al chavo del ocho!
saludos!

TRuLy dijo...



Digame licenciado.
Licenciado..
Gracias,,, muchas gracias.
No hay de que-so no mas de papas

;)



Te recontra quiero!!!


Mafa dijo...

Yo lloré más cuando al Chavito lo acusaron de ratero, que triste!!!!! Ron Damón y sus mil oficios!!El Chapulín Colorado y su inocencia, yo quería mi chipote chillón y tener antenitas de vinil para sentir la presencia del mal.
Lindo y nostálgico post, un besote.